Si estás pasando por una ruptura, seguro ya has escuchado o leído en todas partes la famosa frase: “Tienes que aplicar contacto cero”. Suena simple, ¿verdad? Borrar el número, no escribir y seguir con tu vida.
Pero la realidad es otra muy diferente. La realidad es que te prometes a ti misma no volver a mirar su perfil, y a las dos horas ya estás revisando su última hora de conexión. Te dices que ya no le vas a escribir, y al primer fin de semana de tragos o de nostalgia profunda, terminas mandando ese mensaje de texto del que te arrepientes al segundo siguiente.
Si no estás logrando mantener el contacto cero, no es porque te falte fuerza de voluntad o dignidad. Es porque estás tratando de romper una adicción sin entender cómo funciona la pauta en tu mente. Hoy vas a aprender qué es el contacto cero desde la ciencia y cómo sostenerlo de verdad.
¿Por qué no estás logrando mantenerlo?
Cuando te dan ganas de escribirle, tu mente te sabotea con pensamientos como: “Solo quiero cerrar este ciclo en paz”, “No tiene nada de malo desearle un feliz cumpleaños”, o “Seguro ya cambió”. Estas ideas son trampas de tu cerebro adicto que busca su dosis de bienestar. Al no tener un plan preparado para cuando la ansiedad suba, terminas cediendo al impulso. Pero no te preocupes, te ayudare a salir de ese bucle mental.
Diseñemos tu plan de contingencia juntas
Sostener el contacto cero completamente sola es una de las tareas más difíciles del duelo afectivo, porque la mente te va a jugar en contra todas las mañanas.
En mis sesiones de Terapia Cognitivo-Conductual Online, no te dejo sola en este proceso. Diseñaremos un plan de acción y contingencia adaptado a tu rutina para que puedas sostener este límite con firmeza, manejar los picos de ansiedad y usar esa energía para reconstruir tu vida y tu amor propio.

